Nos encantan los libros que llevan a otras libros y citas que llevan a otros autores… Y algunas odiamos a las mariposas 🦋🤷🏻♀️
Nuestras lecturas
Itziar – leido:
Despojos, María Babiloni
El guardián entre el centeno, Salinger
Esther- Leído:
Zorro – Dubravka Ugresic
Abandono: Nos vemos allá arriba, Pierre Lemaitre.
📚 Próximo Club de Lectura
FECHA: Miércoles 21 octubre 19:30h
Libro: Señora de rojo sobre fondo gris, Miguel Delibes

Coincido con Itziar. Yo el «El guardián entre el centeno» no lo pude terminar 🙈
Gordofóbica de las mariposas. Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja. No dejáis de sorprenderme.
Yo no he leído tampoco «El guardián entre el centeno» pero ahora me has generado curiosidad, Itzi. Es decir, tu recomendación es no leerlo pero has conseguido crear en mí el efecto contrario.
Sobre el tema de hoy, ¡qué interesante! A partir de ahora me fijaré más en las citas de los libros. Itzi, cuéntanos cómo es la selección de citas. ¿Tienes una libreta con rescates entre las que escoger, tienes la cita clarísima desde el principio, cuando lees un libro vas seleccionando posibles citas futuras…? Me ha entrado la curiosidad.
Cambiando de tema, que yo he venido aquí a hablar de mi libro, digo, de mis lecturas. Sigo con «Los pacientes del Doctor García» de Almudena Grandes -de casi 800 páginas (estoy ya en el tramo final)- porque, claro, es muy difícil meter en la mochila semejante ‘tocho’ y, teniendo en cuenta que cuando más leo es en las esperas o en transporte público, pues he tenido que alternarlo con el Kindle. Y he cometido un gran error, y es que lo he solapado con otra novela basada en la misma época: la II Guerra Mundial, la Guerra Civil española, etc. «Los últimos días en Berlín» de Paloma Sánchez-Garnica. Un gran error digo porque me he vuelto un poco loca entre las dos tramas. Por cierto que en este caso me ha encantado la lectura durante toda la novela pero me ha disgustado enormemente el final. No voy a desvelar nada por si acaso, pero… vaya temón, el de cómo finalizar una novela y que esté a la altura de la trama… o cuando un final te «jode», con perdón, toda una novela.
Por cierto, me he dado cuenta que tengo una zona de confort en cuanto a novelas, una temática en la que caigo muy recurrentemente y donde bajo la guardia, es decir, me siento tan cómoda que me engancho más fácil y bajo mi nivel de exigencia. A Esther le pasará con los rusos, a mí con la Segunda Guerra Mundial y en menor medida con la Guerra Civil española. Es que me he parado a pensar y creo que cada tres o cuatros lecturas vuelvo ahí, o cuando siento que llevo unas novelas con las que no atino, vuelvo ahí. Y me convencen más fácil, no sé por qué. ¿Os pasa a vosotras?
Buenas noches
Sabiendo la pasión que tienen por esta escritora, les dejo el enlace por si no lo han escuchado
https://open.spotify.com/episode/1FqRisDXhfCW74rMxW6LRU?si=QhWex5OeTCeuuEUQjBu9eQ&context=spotify%3Ashow%3A3KZaXYg5SgfhgxT8jRK4Xp
Y en referencia al tema de las citas, el libro del que no se fían demasiado por ser uno de los más recomendados en todas las listas del 2024, «La península de las casas vacías» de David Uclés, tiene una cita por cada uno de sus capítulos. Por cierto, entiendo la animadversión que en muchos casos nos causan los excesos de recomendación de un libro, pero yo este lo leí cuando casi nadie lo conocía y me encantó, de hecho lo he regalado cuatro veces y no ha decepcionado a nadie.
Muchas gracias por el programa y perdón por el rollazo
Saludos
Sobre libros y citas (por cierto, ¿sabíais que los pedantes llaman a estas citas «epígrafes»?) me viene a la cabeza «La belleza del marido», de Anne Carson. Es un libro refrescante, muy original. Cada poema está precedido de una cita de Keats. Todos. 30 poemas, otras tantas frases de Keats.
Pero es que, por si fuera poco, este es el título (sí, sí: el título) del primer poema:
«Dedico este libro a Keats (¿fuiste tú quien me dijo que Keats era médico?) basándome en que una dedicatoria ha de ser imperfecta para que un libro se mantenga libre, y también por su completa dedicación a la belleza».
Pues los siguientes títulos son igual de raros.
P. D. Itzi, lo tuyo con Salinger es delito de odio 😛