Pues ahora resulta que ordenar nuestros libros era lo menos original que podíamos hacer con ellos… columnas decorativas, lámparas, árboles de Navidad… lo de leerlos…, si eso… ya otro día…
Nuestras lecturas
Esther:
- Primer amor, Iván S. Turguenev
- Madres e hijos, Theodor Kallifatides
- Fouché, Stefan Zweig
Itziar:
- Nostalgia feliz, de Amélie Nothomb
📚 Próximo Club de Lectura
FECHA: Miércoles 21 octubre 19:30h
Libro: Señora de rojo sobre fondo gris, Miguel Delibes

Desde Uruguay me he vuelto fanático de vuestro podcast!!! Soy periodista cultural, hace 22 años que tengo un programa de siete horas de duración. No las voy a entretener con mi historia. Hago una página sobre temas culturales, y el episodio de Uds. de hoy me recordó un hermosa nota escrita por una querida amiga de mi pueblo, San José de Mayo. Aquí les paso lo que escribió sobre los libros y su biblioteca, Cristina Callorda
https://delicatessen.uy/single-post/2022/03/28/ellos-cristina-callorda/
Sí, en mi curso también le quitamos los diccionarios a ese profesor…
Yo venía a contar que cuando me mudé a mi casa, que había pertenecido a una señora mayor con muchos nietos y bisnietos, también rescatamos libros. Algunos en francés, algunas libros que se han quedado en mi biblioteca como alguno de Dostoyevski y mucha literatura erótica…
¿Qué dice nuestra «biblioteca particular» de nosotros?
Yo los tengo ordenador por «estilos/temáticas». Un mix, vamos. Un par de baldas (o lejas, que diría Salva) con literatura, ensayos y biografías históricas, casi todas de la segunda guerra mundial (incluidos dos tomos gigantes de una biografía de HITLER que llama la atención de todo el que pisa mi casa). Otra balda para libros sobre fútbol, otra para libros periodísticos y a partir de ahí las novelas : en una balda clásicos escritos por mujeres, en otra clásicos escritos por hombres, una balda para todos mis libros de García Márquez, una balda para escritores vascos (sean libros en euskera o castellano) y luego un par de baldas más con el resto de novelas, separadas de nuevo por escritores o escritoras.
Eso en la librería que tengo en la sala, en otra zona tengo libros de viajes y libros de consulta sobre el castellano y en mi habitación los libros pendientes.
Creo que ne me dejo nada.
Dicho esto, que a nadie le importaba, quería deciros que he leído «Carta de una desconocida» de Stefan Zweig y «El hombre de las mil radios» de Eva Garner; ambos por recomendación vuestra. El primero me enganchó muchísimo, ¡qué gozada de lectura! El segundo es un abrazo al alma total. Enhorabuena Eva por escribirlo.
¡Gracias a vosotras por recomendarlos!
¡Hola! Respecto a utilidades alternativas de los libros, siempre me acuerdo del ‘Quijote’ que había en mi casa cuando era niño. Eran dos tomos grandes y pesados, muy chulos. Igual que estos:
https://www.todocoleccion.net/libros-clasicos-segunda-mano/quijote-ilustrado-por-jose-segrelles-espasa-calpe-muy-buen-estado-edicion-lujo-2-tomos~x71111397
Mi padre los usaba para planchar cosas. Metía un papel arrugado (mis notas, por ejemplo) entre las hojas de la primera parte, ponía la segunda parte encima y unos días después el papel salía como una cara con bótox.
Papá hacía lo mismo con sellos de correos, hojas secas…
Como anécdota, os cuento que necesité tres intentos para leer el ‘Quijote’. El primero fue con 11 o 12 años y lo dejé enseguida. El segundo, con 16 o 17; aguanté un poco más, pero también lo abandoné. No fue hasta los 25 que lo volví a intentar y me encantó.
Pensaréis que necesitaba madurar para entender la novela de Cervantes, pero no es eso: tuve que crecer y desarrollar músculo para sostener esos tomos, jaja.
Vamos a por el 77. Un abrazo en cirílico.